Bitácora 3 y 4

Universidad de la Sabana
Paola Silva Amaro
Investigación social

Bitácora de clase: Semana #3 
07/08/17 No hubo clase. 

Bitácora de clase: Semana #4
14/08/17

La sala comenzó a las 7:09 de la mañana. El día amaneció agradable y mi humor estaba decentemente neutral, si no fuera por el bus de la universidad, el cual casi me deja plantada en la parada. Era la primera clase después del feriado en la semana número tres pero se sentía como si no hubiésemos tenido clase de investigación social por meses. Sentí una sensación de desorientación tremenda y mi mente empezó a preguntarse si me había olvidado de hacer alguna actividad la cual nos encomendó la semana pasada. Rápidamente, ingresé al blog y vi como debíamos ver una conferencia y escribir los aspectos de las redes sociales. Dicha actividad, sí la había realizado pero mi desorientación me hizo olvidarla. En ese punto, comenzaron mis nervios a presentarse.
  El profesor inició: “Bueno días, por favor abran su Twitter y retomemos nuestra rutina de abrir la clase con las bitácoras”. Se notó una tensión en la sala, dado al silencio el cual le siguió a continuación. Se llamó a Juan Felipe Castro y se buscó un voluntario para leer en voz alta su bitácora realizada para la semana número dos. Juan Pablo Jaramillo fue quién nos hizo el favor y leyó, clara y enfáticamente, la bitácora ajena a él. Se generó una sensación de deja vú, gracias al escrito de Juan Felipe, quién describía lúcidamente cómo en la clase de la semana dos se había recreado el mismo escenario.
Luego, nos encomendó a buscar en la red: el ranking de universidades colombianas y nos preguntó porqué la universidad de La Sabana se encontraba en el puesto número 17. Nuevamente el silencio se hizo presente y el mismo se respondió sobre uno de los mayores criterios para el ranking era la escritura. Nos incitó a ofrecernos para leer la bitácoras, pero aún continuaba el silencio atenuante el cual generaba una sensación de tirantez. Antes de Andrés, el estudiante al cual habían encomendado a leer bitácora siguiente, el profesor nos mostró una ilustració cuya aparencia parecía sacada de una historieta de periódico. Con ella, enfatizó: “Al momento de realizar mi tesis, yo no estaba preparado… por eso mismo los invitó a lanzarse para que puedan aprender y corregir su escritura” y acentuó como no demostrar el trabajo personal cuenta como si nunca se hubiera echo un trabajo. El segundo niño comenzó a leer, en una voz baja y desmotivada. Yo me ubicaba en un extremo del salón, por lo cual se me dificultó a escucharlo. No obstante, el escrito de mi compañera Diana estaba muy bien escrito y hacía varias referencias intertextuales. La clase compartió risas y nuevamente se sintió, la vida en el salón. Para el tiempo en el cual culminó, ya eran las 7:30 am.
Otra vez el profesor preguntó por voluntarios y nadie respondía. Para ser honesta, yo quería ofrecerme a leer mi bitácora pero me detuvo mi sensación de desorientación. Se debe recalcar como mi falta de sueño y fatiga, no ayudaron a mi atención a la clase.
Proseguimos con el tercer escrito, el de Juan Pablo Ramírez. Afortunadamente, el estudiante el cual leyó la tercera bitácora tenía entonación y un tono de voz correcto. Mientras el alumno leía, el profesor lo interrumpió y llamó a Juliana para culminar la lectura. Muchas de las bitácoras me hicieron recordar cómo posiblemente en la clase la cual estábamos cursando se iba a realizar el pre-parcial lo cual me mantuvo nerviosa durante el resto de la lección.
A continuación, el profesor nos mandó a colocarnos en grupos y abrir un drive de presentación, en el cual teníamos que buscar diferencias entre lo cualitativo y lo cuantitativo en una investigación. Yo me junté con mis amigas María Alejandra y Diana para hacer cierta actividad. En 20 minutos, terminamos de realizar la presentación y el profesor nos ordenó a escribirlas en el pizarrón y explicarlas. Un estudiante por grupo debía escribir una diferencia en el pizarrón. A mi me asignaron dicha tarea para presentar la diferencia de mi grupo. Cada diferencia debía ser distinta a las anteriores, lo cual hizo a lo alumnos a alzarse para pasar de primeros.
El primer niño el cual pasó a escribir fue un estudiante de audiovisual, el cual se encontraba sentado en las filas ubicadas atrás. Nosotras nos miramos las caras e hicimos señas de “listo, seremos las segundas”. Con todo, nos apresuramos para llamar su atención y así este nos pasara el turno pero nuestro compañero de carrera miró por encima de nosotros y le concedió el turno a un estudiante de comunicación social.
El futuro periodista pasó, escribió y continuó a concediéndole el turno a sus similares. Fue tal el punto del acaparamiento del marcador, que el profesor mencionó: “ahora pásaselo a el otro grupo”.
 Ya habían pasado alrededor de 6 parejas para el tiempo de que me tocará el turno a mi.  Cuando me pasaron el marcador,  estaba desprevenida y olvidé cual diferencia yo debía escribir. Revisé prontamente la presentación hecha y la cual no se había escrito era la de holística y particularista. Me levanté de mi asiento y tuve un pequeño accidente con los cables cuales me impedían acercarme a la pizarra. El cargador de mi computador cayó al suelo, haciendo un sonido formidable el cual sólo mis compañeras parecieron notar. Finalmente logré atravesar el mar de cables, lo cuales se imponían en mi camino, llegué al pizarrón, los escribí y los expliqué con sinónimos. La palabra holística me hizo recordar a mi antiguas clases de sociología, por lo cual mencioné, “un todo y en general” y para la palabra particularista, mencioné: detalladamente y objetivamente.
El profesor continuó mi aclaración y mencionó como los sinónimos también eran válidos como otras diferencias. Pues, era evidente cómo holística y particularista se parecían a objetiva y subjetiva, escritas previamente en el pizarrón. Así escribieron un total de 13 diferencias, entre ellas: Proceso y resultado; cualidades y números; calidad y cantidad; pocas personas y muchas personas para investigación; subjetiva y objetiva; realidad dinámica y realidad estática, etc. Para refutar el profesor continuó la explicación, mencionando como en cuanto a la investigación, lo cualitativo se categoriza en In vivo y sobre este reflejando el porqué y como, dando resultados naturales. Mientras, en lo cuantitativo se refiere a In vito y se relaciona con el qué y cuanto, dando resultados ordenados. Por rematar completamente con el tema escribió en el pizarrón: In vivo – naturales – cualitativo – porqué como / In vito – ordenados – cuantitativo – que cuanto.
Luego continuamos con un juego y mis nervios se acentuaron porqué sabía como podía comenzar el pre parcial. Sin embargo, era implemente un juego de Kahoot, cuyos premios consistían en  barras de cereal y frunas. Mi vigor se apaciguó un poco, al ver el tiempo restante de la clase. Faltaban exactamente 30 minutos y se terminaría la clase. Yo no podía esperar a llegar a mi casa y finalmente dormir. No recuerdo exactamente la razón por la cual estaba escaza de sueño pero si recuerdo el dolor de cabeza el cual venía con él.
Al comenzar el juego, me di cuenta de cómo todas la preguntas planteadas podían ser las mismas la cuales estarían en el parcial de la próxima semana. Por lo tanto, le dije a mi compañera María Alejandra para copiarlas y ayudarnos a estudiar. Logré saber algunas de la lectura pasada pero mi memoria cumplió parcialmente con resolver el resto de preguntas. Una vez terminado el juego, se repartieron los premios y todos partimos del salón, nuevamente a la 9:00 am.



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